Castellón es una tierra de contrastes brutales. Mientras la costa bulle en verano, el interior del Maestrazgo guarda un silencio casi monástico. Es precisamente esta dualidad entre la fuerza del mar y la solidez de la montaña (con el gigante Penyagolosa vigilando) lo que ha convertido a la provincia en un imán para retiros espirituales, prácticas de yoga y, cada vez más, para la consulta de artes adivinatorias.
Lejos del ruido mediático, en la Plana Alta y Baja se ha tejido una red de profesionales del bienestar emocional que utilizan herramientas ancestrales no como superstición, sino como método de autoconocimiento.
No es casualidad que los Templarios eligieran enclaves como Peñíscola o Culla para asentarse. La geografía de Castellón está salpicada de puntos que invitan a la introspección. Para quien busca reconectar consigo mismo antes de una sesión de tarot o meditación, estos lugares son visita obligada:
Encontrar a un guía espiritual serio en la provincia puede ser complejo debido al boca a boca. Sin embargo, la digitalización ha permitido organizar el sector. Para quienes buscan una lectura de tarot honesta en Castellón (ya sea presencial en la capital o a distancia desde cualquier pueblo de la provincia), existe un directorio de referencia que audita la calidad del servicio.
Puedes acceder al listado de expertos locales aquí:
La tradición en Castellón siempre ha estado muy ligada a la tierra y a los ciclos naturales. Por eso, el tipo de tarot que se practica aquí suele ser muy "terrenal" y directo. Sin embargo, la nueva ola de profesionales ha integrado corrientes más psicológicas.
Hoy en día, es común ver a ejecutivos del sector cerámico o jóvenes emprendedores de la UJI acudiendo a consultas de tarot para desbloquear situaciones laborales o tomar decisiones estratégicas. La consulta ha dejado de ser un tabú nocturno para convertirse en una herramienta más de coaching personal a plena luz del día.
Ya sea caminando por los senderos del Penyagolosa o barajando cartas en un gabinete del Grao, Castellón ofrece el escenario perfecto para quien necesita parar, respirar y volver a encontrar su norte.